Por

Rafael Rubiano Muñoz

Profesor Titular

Facultad de Derecho y Ciencias Políticas.

Universidad de Antioquia.

 

La coyuntura política inmediatamente anterior en la que el pueblo brasilero ha elegido presidente, a un exmilitar con una votación de 55, 54% plantea, más que sorpresa – para los desprevenidos o no – es la necesidad de observarla con minuciosidad y detalle, lo que exige, un adecuado análisis y demanda no la especulación ni la opinión periodística, que en muchas ocasiones dan a los públicos noticias que carecen de estudio y de investigación. ¿A qué tipo de fenómeno político corresponde Jair Bolsonaro? ¿Cómo los pueblos pasan en unos años de ser regidos por gobiernos de izquierda a los de ultraderecha? ¿Cómo comprender ese proceso político en el contexto latinoamericano? Y es que el fenómeno de vuelta a la derecha en Brasil resulta un acontecimiento que no es atípico y excepcional en nuestros territorios si se logra mirar con una concepción de la teoría histórica y en clave de la reflexión desde la ciencia política.

Por

Rafael Rubiano Muñoz

Profesor Titular

Universidad de Antioquia

 

Es en las situaciones de crisis es cuando se aprecia de mejor manera el papel que tiene la inteligencia y el talento en la sociedad para generar el cambio y la transformación de nuestros entornos. En ese sentido una de las tareas fundamentales en la crisis es la imaginación para la creatividad y la innovación, y la capacidad de superar las rutinas, romper los hábitos cristalizados de tiempo atrás y así mismo poder sacudirse de la “modorra”, quiere decir, del letargo y el sopor que como costumbre congela, petrifica y deja un confort y una comodidad entre generaciones.

Santiago Torres Sierra

 

A una semana de la derrota de la consulta anticorrupción los análisis maniqueos se virilizan entre quienes creen que los corruptos ganaron y quienes ven en una consulta popular con alta participación un paraíso de cucaña. Pero adornar la derrota o hacer un berrinche político ante la incapacidad de los sectores subalternos de convertirse en poder, de nada sirve a menos que la derrota se tome por vocación y la correlación de fuerzas actual adormezca a quienes buscamos cambios estructurales en esta sociedad por la misma comodidad que da la marginalidad.

Antes que un hecho meramente local, la reciente victoria de Jair Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas (y muy seguramente en la segunda) permite hacer una lectura de la actualidad política de la región. Cuando los países latinoamericanos lograron independizarse de España no pudieron afianzar una transformación social que pudiera, hacia el futuro, deshacerse de rémoras de la colonia como el racismo y la desigualdad. El tablero político post-independentista mantendría muchas semejanzas con el modelo anterior. Si bien el panorama político y social había cambiado, el mismo tendía a mantener rasgos coloniales. El lugar de la corona lo ocuparon las élites criollas, y las capas bajas de la sociedad mantuvieron su lugar subalterno. El último día del despotismo español se convirtió en el primero de los nuevos despotismos. 

Este mismo motivo histórico puede permitir comprender las transformaciones de la política latinoamericana a lo largo de la última década y media. Si las izquierdas progresistas celebraban hace poco menos de veinte años el logro de una “segunda independencia” respecto de la frontal injerencia estadounidense en los asuntos políticos de la región, así como de la aplicación de las férreas políticas neoliberales, aún hoy resuenan los ecos de la experiencia de la primera independencia. 

Por:

Rafael Rubiano Muñoz

Profesor Titular

Facultad de Derecho y Ciencias Políticas.

Karl Marx, en el Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte (1851), una de las obras de análisis de coyuntura política excepcional en la historia del pensamiento político moderno, da cuenta de varios asuntos, que para el caso colombiano en medio de la expectativa por la segunda vuelta para la elección presidencial,  son fundamentales a la hora de analizar lo que ha sucedido el 27 de mayo pasado y lo que vendrá. De un lado, indica que, para analizar un suceso político es obligatorio reflexionar sobre el pasado, esto es, vincular el acontecimiento político con la historia, lo que en últimas quiere decir que para lograr comprender un hecho político inmediato es imprescindible conectarlo con los múltiples procesos políticos del pasado.